martes, 17 de marzo de 2009

Segovia desokupada

Pensamientos Impuros

Bajo ese título genérico se reúnen un grupo de artículos sobre temas de actualidad, que fueron publicados en diversos medios de comunicación a principios de la década del dos mil.

Pretendo más una labor de compilación de lo disperso que una recuperación de lo interesante. El tiempo no perdona a nada ni a nadie. Tampoco a las opiniones.

Es Segovia una ciudad de brillos exquisitos, con un rostro de una tersura tan juvenil, que la luz se rompe en él sin aristas que la corten. Es una ciudad antigua con apariencia de recién construida. En sus calles crecen iglesias, palacios, casas de evidente vejez en su estructura, en el estilo que exhiben, pero donde la huella del albañil tiene la frescura de la semana pasada. Sólo cuando la paseas descubres que su arquitectura esconde también una de las marcas más indelebles de las ciudades de nuestro tiempo. Muchas casas están deshabitadas, la ruina les asoma por los ojos de las ventanas sin cristales, en la maleza surgida de sus interiores. Cuando se construyeron nadie podía concebir una casa vacía, sin el uso para el que fueron hechas, es ahora en que las cosas se fabrican para el Mercado no para la gente cuando se puede dar este absurdo.

Porque Segovia, como todas las ciudades contemporáneas, es una ciudad de muchas casas vacías y donde a la vez, paradoja inexplicable, cientos de personas, fundamentalmente jóvenes, tienen problemas de alojamiento. Los alquileres alcanzan precios desorbitados y el desplazamiento hacia extrarradios cada vez más alejados y con menos equipamientos se ofrece como única solución. Este problema se multiplica en las grandes urbes como Madrid, Barcelona o Valencia. Agravado además por la población inmigrante, los cinturones marginales y el chabolismo.

Vinculado a esta situación ha nacido el movimiento Okupa. Su precedente fueron los Squater de Amsterdam que a pesar de su fuerza no fueron capaces de evitar un centro urbano deshabitado y en manos de los grandes especuladores. Son más modestos los objetivos del movimiento Okupa, quieren convertir edificios abandonados, normalmente focos insalubres donde se acumula la basura, en centros culturales de actividades para jóvenes. Es una cultura alternativa que pretende conseguir dos objetivos: reutilizar lugares sin uso y dotar a los barrios de puntos de encuentro para la juventud, distintos de los bares, las discotecas o las campos de futbol. Pero el nuevo Código Penal (el llamado Código de la Democracia) castiga esa actividad, se trata de defender la propiedad privada dicen sus autores. En los últimos meses han usado la intervención contundente, brutal la calificaron algunos vecinos, de la policía para aplicar esa defensa. Pero al hacerlo se han olvidado de valorar los intereses públicos dañados. En Barcelona, una fabrica abandonada hace diez años en la que se daban clases de artes manuales a los niños del barrio, ensayaban un grupo musical y otro de teatro, celebraban foros de discusión y multitud de actividades, fue arrasada. Las reparaciones hechas, los murales, el entorno cuidado y libre de basuras eliminado por las maquinas excavadoras, que dejaron un solar yermo, un montón de escombros. El intento de ocupar un teatro en Valencia hace unas semanas acabó trágicamente con la muerte de uno de los jóvenes. ¿A quienes molestaban?... A los vecinos no, que se solidarizaron manifestandose a favor de los desalojados, no eran centros de distribución de droga, ni origen de disturbios o violencia. ¿Entonces, por qué?... “Hay que salvaguardar la legalidad” dijo la Delegada del Gobierno en Cataluña.

En esa frase tal vez esté la clave. La legalidad es injusta. Los que deberían estar fuera de la Ley, los que deberían ser castigados y perseguidos son aquellos que mantienen las casas abandonadas, los pisos vacíos; convirtiendo un bien de primera necesidad en un bien especulativo. No hace falta que les manden la policía, ni que se los expropien; simplemente que les obliguen a pagar un impuesto, más oneroso cuanto más largo sea el tiempo de desocupación. Sus privados intereses se acercarán rápidamente a los de la mayoría.

Es indudable la belleza de las ciudades recién hechas, aunque sean casi tan antiguas como la Historia. Pero no hay nada tan hermoso como una ciudad habitada. Es en la gente donde reside la vida, la actividad que ahuyenta el sobrecogedor hueco de lo vacío.

El delito no es ocupar las viviendas que necesitan, el delito es tenerlas vacías.



Segovia, 10 de febrero del 2000.

martes, 17 de febrero de 2009

Al cine le crecen las arañas

Arac Attack! (Crítica Cinematográfica)
DIRECTOR: Ellory Elkayem
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2002



A quien debe escribir un libro fascinante, marcar un penalti en el último minuto de un partido empatado, imaginar y rodar la película del año, porque eso es lo que todo el mundo espera de él; suele pasarle: que la novela le sale parecida a la de un famoso escritor, el balón lo atrapa el portero y la película es un bodrio. Algo así debió ocurrirle al neozelandés Ellory Elkayem director de “Arac Attack”. Las expectativas destrozaron su pulso y el cántaro de la lechera se rompió.

Hace cuatro años (tenía 26), E. Elkayem presentó en Estados Unidos su corto “Más grande que la vida”, rodado en blanco y negro, donde en apenas trece minutos conseguía describir con originalidad y humor la relación de mutuos terrores, infundados ambos, entre una ama de casa y una araña. Varias veces premiado, los cazatalentos de la industria cinematográfica de Hollywood no lo dejaron escapar. Pero debieron pensar que, en vez de a un director de cine, habían fichado a un entomólogo. Su entrenamiento (“training”, dicen los entendidos) consistió en un telefilm (“Están dentro”, 2002) en el que se narran la aventuras de un cirujano al que le tiemblan las manos, y se va a descansar a una isla, la cual sufrirá una invasión de cucarachas. Las manos le transmiten el temblor al resto del cuerpo, ya no de cansancio, ahora de miedo. Fue un éxito.

Tal vez por esos antecedentes, para su debut en el cine escogieron una historia también de bichos. En colaboración con el guionista, Jesse Alexandre escribió en relato con todos los ingredientes de las películas de ese género de los años cincuenta (“La humanidad en peligro” o “Tarántula”, ambas de 1954). Miedo nuclear: un vertido tóxico produce una mutación en unas arañas convirtiéndolas en monstruos. Corrupción: el alcalde es el que autoriza esos vertidos para enriquecerse, después manipula la información. Heroicidad militar, la sheriff, (una mujer, estética vigilante de la playa, los tiempo cambian, aunque los cincuenta sean los mismos y Arizona también) se enfrenta al peligro.

La introducción de la historia, cercana a una telenovela es lo mejor. Desde que aparecen los bichos la cosa pierde mucho. El guión hace más hincapié en el lado cómico de las situaciones y deja el terror en un miedo suave cercano al cariñoso homenaje a sus precursores.

Si hubiera que adivinar el protagonista ideal para esta película donde se combina susto con carcajada, a partes iguales, pocos no acertarían, pues David Arquette, interprete de “Scream”, tiene el currículo más adecuado para ganar la plaza. Él es el ingeniero de minas que ayuda a la valiente sheriff, (Kari Wuhrer, normalmente en papeles de blando erotismo). El alcalde es un mediocre Leon Rippy, su hijo atontado (Matt Czuchry) corteja a la guapa Scarlett Johansson (“Match Point”) en el papel de la rebelde hija de la sheriff. Ninguno se luce demasiado. No es una historia que se lo demande. Simplemente están bien. Lo cual es de agradecer. Su oficio salva en algo el nivel de la cinta.

Muchas veces, cuando vamos al cine en verano la película no es lo más importante. Si desea encontrar tranquilidad y confort, mientras se ve una película que no precise mucha atención. No lo dude, ésta es su película. Le entretendrá, le hará reír y la podrá contar sin grandes derroches de memoria si se ven obligados a justificar la escapada. Miren por donde al final el director consigue cubrir objetivos. ¡Que se diviertan!



Curiosidades: ¿”Irak ataca”?
El título de “Arac Attack!”, por presiones del Pentágono, fue sustituido en Estados Unidos por “Eight Legend Freaks” debido al parecido fonético del titulo con: Irak ataca. Paranoia habemus. Los productores son “Centropolis Inc” ("Gozzilla", "El patriota", "Independence Day"…) que suelen seguir la estela de los éxitos de la factoría Spielberg, en este caso la “Aracnofobia” (1990). La compra de los derechos se negoció en principio con Columbia, distribuidora habitual de Centropolis, al ser rechazada la oferta la vendieron a Warner Bros.

martes, 13 de enero de 2009

Robo de película

Pensamientos Impuros

Bajo ese título genérico se reúnen un grupo de artículos sobre temas de actualidad, que fueron publicados en diversos medios de comunicación a principios de la década del dos mil.

Pretendo más una labor de compilación de lo disperso que una recuperación de lo interesante. El tiempo no perdona a nada ni a nadie. Tampoco a las opiniones.



Durante la madrugada del domingo, día doce de marzo, un grupo de personas asaltó el almacén que Tabacalera tiene en el municipio de Ribadavia ( Ourense) cercano a la frontera portuguesa. Los asaltantes, que intentaban apoderase de un cargamento de tabaco americano de contrabando, decomisado por los servicio aduaneros, fueron detenidos por la Guardia Civil antes de que pudieran perpetrar su robo.

Realizadas las diligencias judiciales, se supo que la banda estaba formada por seis individuos, cinco españoles y un portugués (este último es el único que aún no ha sido detenido). Todos habían sido reunidos por el presunto jefe, un vigués propietario de una empresa de informática. Este empresario, enterado de la existencia del almacén y de la mercancía allí depositada, reclutó a los demás siguiendo el criterio de las necesidades profesionales que el robo requería. El primero, vecino de Madrid , era dueño de una empresa de seguridad dedicada a la vigilancia de locales comerciales; el siguiente, de Villagarcía de Arosa, vendía alarmas y tenía un taller donde las reparaban; el tercero era un albañil que trabajaba en una empresa especializada en la colocación de ventanas; el portugués tenía contactos en el mercado negro de tabaco del país vecino. Por último, para encargarse del transporte, solicitó la colaboración de su cuñado, en una tentación que ningún jefe de banda resiste aunque sea tan cuidadoso como éste. Ninguno poseía antecedentes penales, ni habían tenido contactos anteriores entre ellos.

Dos días antes del asalto, el informático y el instalador de alarmas visitaron la nave y obtuvieron un plano detallado del sistema de seguridad, que el encargado les facilitó para que pudieran hacer una oferta de otro sistema, que le ofrecieron, más eficaz y de mantenimiento más económico que el que tenían. En la inspección autorizada que realizaron, con el pretexto de confeccionar el proyecto, pudieron inutilizar con un esparadrapo la alarma volumétrica sin que nadie se apercibiese de ello.


Todo preparado hasta el mínimo detalle, en la noche del sábado se trasladaron en una furgoneta hasta la puerta del almacén. El albañil desmontó, sin romperla, la celosía del tejado, y entraron en las oficinas: el informático, el especialista en seguridad y el vendedor de alarmas. Iban equipados con trajes de neopreno para evitar alguna alarma de infrarrojos no detectada y manipularon el ordenador para desactivar todos los sistemas. Cuando lo hacían se dieron cuenta que había una alarma de las llamadas sordas que podía (aunque no era seguro) ponerse en marcha al encender la luz. Pero ya contaban con esa posibilidad, sabían que el tiempo máximo de respuesta es de diez minutos, así que, con tranquilidad calculada, salieron de nuevo al exterior y esperaron la llegada de la policía o de algún vigilante. Transcurridos tres cuartos de hora y viendo que nadie aparecía, reanudaron su tarea y empezaron a trasladar la mercancía del interior a la furgoneta. Una hora y media después de haberse activado la alarma ,un coche de la Guardia Civil apareció en el lugar. Quedaron asombrados los policías por encontrar a los ladrones y para más vestidos de buzos, y los ladrones asombrados de que la policía pudiera tardar tanto en venir a apagar una alarma. Detuvieron a uno, y a continuación después de hechas unas cuantas gestiones en el cuartelillo a los demás que habían huido campo a través. El juez los puso en libertad provisional, no se sabe si por confundir Galicia con América o porque el asalto sólo llegó a tentativa de robo ni siquiera a robo frustrado.

En Galicia no es el primer almacén de tabaco decomisado que roban, ni será el último. Había un famoso contrabandista de A Guardia (que llegó a ser alcalde de la villa marinera) que decía que el tabaco decomisado ahorraba costes pues eludías el acarreo en tierra, “que estaba por la nubes”. Pero hasta ahora el “modus operandi” para recuperar el tabaco era otro. Se localizaba en que punto estaba la ronda y la tarea que estaban desarrollando. Verbigracia: si era trago largo o corto (cuba libre o licor café) ,si la partida era de cierre rápido o lento ( escoba o subastado) y la distancia. Y con estos datos se obtenía el tiempo de respuesta. Rompían la puerta de la nave, dejaban sonar la alarma, la sorda y la que no lo era, ponían en marcha el trailer de la empresa y marchaban por las pistas del monte para Portugal o para la playa según fuera la descarga. Sin olvidar de dejar la prueba de una caja de cartones de tabaco, que se saben son difíciles de meter bajo los asientos de atrás de un Land Rover y eso demora la persecución.

El informático había visto muchas películas de ladrones anglosajones de guante blanco, pero en Galicia no hay trenes que van a Glasgow , y si van a algún sitio lo seguro es que llegan siempre tarde. Después de esta experiencia no vuelve a ver una, como el protagonista no sea Manquiñas.



Segovia, 30 de marzo del 2000.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Carta con fecha adelantada.

Poesía




Aquí el aire se adelgaza en láminas de acero
que traspasan la piel más gruesa, el abrigo más seguro;
aquí la nieve cae curva como las piedras que derrota la honda,
y oscura, como la infinita palidez que reparte.

No son las balas de los arcabuces,
ni el odio de cuchillo que empuñan las mujeres y los niños,
ni los molinos que mueven los helicópteros,
ni el suelo de roca de nuestras botas.

No es aquello ni esto- mi querida Elena Ivanovna,
mi amada y lejana madre- quien me asusta.
No es el guerrillero, que mira hacia un desierto hirviente
mientras dice sus oraciones sobre un piso congelado.
Ni sus largos cabellos, ni sus barbas erizadas,
tan cercanas a los terrores de la reciente infancia.

Aquí, en la trinchera, frente a una ciudad sin rostro que dicen Grozni,
temo a esta carta que te escribo con una fecha adelantada.
Al general cuyas palabras desfigura el roce con los dedos de vodka que duermen en su boca.
Temo a la paz de la que dice : “llegará mañana”.
La temo porque será una paz inexistente,
cultivada sobre heridas y mutilaciones,
sobre cuerpos de niños soldados
cuyas madres reciben cartas escritas hace mucho tiempo con fecha adelantada.

Temo a la paz de este general de palabras embotadas
más que al fuego de los enemigos;
porque su paz la tiene planeada sobre la derrota de los otros,
sobre la aniquilación de los habitantes, de los dueños de esta tierra.

En los libros de los tiempos anteriores,
los que el maestro en ocasiones nos lee a escondidas,
se dice que las victorias sobre los pueblos son imposibles,
que la paz injusta es a veces la peor de las guerras.

Es tan largo el frío en esta noche de alas extendidas como meses.

Elena Ivannova, mi lejana y querida madre,
cuando leas esta carta, que escribo con fecha adelantada,
tal vez mi cuerpo ya no tendrá que soportar el tejer y destejer
de las agujas de acero de este aire que nos viste,
ni las sienes como madera debajo de la lana.
ni las palabras del general hablándome de esa paz que estoy seguro será la peor
de las guerras.

Entonces.

Escríbeme tu despedida con la primera flor que brote en el huerto
y sobre todo, avísale a las otras madres que no críen a niños soldados,
o que los hagan sordos para que no escuchen las mentiras de los generales borrachos,
o que les enseñen a leer los libros de los tiempos anteriores,
para que aprendan que no hay paz sin justicia,
que no habrá paz mientras haya un hombre que sea esclavo de otro hombre.
Un territorio sometido. Una desdicha en la mirada de algún enemigo.

Explícales que sin sus hijos las guerras son imposibles,
porque los cañones y lo barcos, los fusiles de asalto,
los aviones y los misiles dirigidos a distancia
necesitan todos ellos de niños soldados
vigilando la plaza Minutka tomada, e inexpugnable, por un frío de acero
y cuerdas de aire..
Explícales, que nuestra manos son estalactitas
sobre estanques de sangre coagulada.
Que se resquebraja el hielo de nuestros ojos cada vez que lloramos.

¡Qué no esperen a recibir las cartas con fecha adelantada!,
nunca la paz puede estar en la decisión de los señores de la guerra
si no en la voluntad de las madres de los soldados que mueren en ellas.

En Chechenia a 29 de febrero del 2000

lunes, 15 de diciembre de 2008

Sólo autorizada para menores de ocho años (acompañados)

La edad de hielo. Ice Age. (Crítica Cinematográfica)
DIRECTORES: Chris Wedge, Carlos Saldanha.
GUIONISTAS: Michael Berg, Michael J. Wilson, Peter Ackerman
ESTUDIO DE ANIMACIÓN: Blue Sky Studios
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2002




La “Teoría del Caos” ha demostrado que el aleteo de una mariposa en Pekín puede producir un diluvio en Nueva York, un beso en París: la conjunción de dos galaxias un millón de años después. Por eso, no extrañará nadie que Scrat, una ardilla previsora, en su acopio de bellotas ante el duro invierno que se avecina, provoque involuntariamente una grieta en la corteza congelada de la Tierra que envíe al espectador a La edad del hielo, título del primer largometraje de Chris Wedge (su corto de animación Buny ganó un Oscar). Esta secuencia de apertura tectónica con la que se inicia la película muestra un paisaje de grandes planicies heladas rodeadas de montañas, verticales como acantilados, que recuerdan una versión invernal de los escenarios desérticos de "El Coyote y el Correcaminos".

Y la comparación no es descabellada, porque este filme parece el retorno de los episodios de dibujos animados (cartoon) primitivos. Un género de animación en decadencia; abandonado en beneficio de historias más trascendentes en contenido, más antropomorfizadas en su aspecto y en sus caracterizaciones.

El director parece retomar la trama de "Centauros del Desierto" (1956) de Ford: tres personajes, extraños entre si, unidos accidentalmente alrededor de un líder improvisado que los protege. En este caso un mamut lanudo, acompañado de un oso perezoso y un tigre, que asumen la misión de devolver un bebé esquimal a sus padres. En esta recreación, Wedge evita la transposición compleja del recorrido fordiano, y lo reduce a un estilo charlotesco de escenas vertiginosas de acción (algunas calcadas de Indiana Jones), esquemáticas y previsibles. Tampoco pretende otra cosa.

Rodada en 3D, "La edad del hielo" es la primera película de animación de la Fox creada totalmente por ordenador. Y además de los avanzadísimos programas informáticos utilizados, que consiguen una iluminación y unos movimientos prodigiosamente hermosos, llama la atención la puesta en práctica de una antigua política de esta major sobre algunos guiones. Cuando el fundador de la compañía, W. Fox, trajo a los directores alemanes de la UFA a rodar en EEUU, con la intención de aprender las técnicas expresivas que les permitan hacer películas mudas sin rótulos. Para suavizar la seriedad trágica de los guiones formó un equipo de escritores de gag, que introducidos en la narración diesen un respiro cómico a la congoja continua del espectador. Por ejemplo, el cerdito borracho en "Amanecer" (1927) de Murnau. Aquí parece repetirse el sistema. Pues la intervención de la ardilla da la impresión de querer llenar con pequeños sketchs, ciertamente hilarantes, una acción que de tan simplona podría quedar sosa de más. Y lo logran con creces. Es casi imposible aguantar la carcajada ante las aventuras, paralelas a la trama principal, de la ardilla y sus bellotas.

Dirigida a los niños, "La edad de hielo", gustará a los padres o abuelos que los acompañen, a los tíos que se ofrezcan a llevar a sus sobrinos, a los hermanos mayores. Los que no tengan pequeños en casa que se los pidan al vecino, o vayan solos. Ir a una película únicamente a pasar un rato riéndose, u oyendo las risas de los niños ante las mismas caídas, confusiones y torpezas que nos hicieron reír a nosotros, no necesita coartadas. Aunque, como ésta, sea una película de aquellos viejos e ingenuos dibujos animados de siempre.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

El deporte os redimirá.

Hardball (Crítica Cinematográfica)
DIRECTOR: Brian Robbins
GUIONISTA: John Gatins
BASADA EN LA NOVELA: "Hardball: A Season in the Projects" de Daniel Coyle
INTÉRPRETES: Keanu Reeves, Diane Lane, John Hawkes
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2001




Conor O’Neil (Keanu Reeves) revendedor de entradas, es perseguido por un montón de acreedores dispuestos a romperle los pulgares, o cualquier otro hueso, con tal de recuperar su dinero. Desesperado, pide ayuda a un amigo de la infancia, ahora próspero banquero. Éste acepta socorrerlo con la condición de que entrene al equipo junior del banco.

Historia de una redención. El resto, lo de siempre: lucha contra la delincuencia, espíritu deportivo, cumplimiento de los sueños… Demasiado visto, demasiado azucarado, demasiados lugares comunes para arrancar alguna lágrima fácil a espectadores sensibles: niños extorsionados, padres ausentes, apartamentos insalubres. No hace falta más. Desde la primera escena cogimos el mensaje: la reinserción de los marginales pasa por el deporte, símbolo del éxito y fraternidad. El complemento a lo inverosímil es Keanu Reeves, un pobre con vestuario de boutique.

“Harball” es una película de segunda clase en Estados Unidos, que aquí, aprovechando su dominio de la distribución, viene a ocupar las pantallas en donde deberían proyectarse algunas obras de arte cinematográfico que sólo nos dejarán disfrutar en funciones de cine club. El Imperio manda. En su mano está obedecerle. No compre el DVD, no la alquile, no vaya a verla. Espere a la sesión de tarde de cualquier televisión. Es el lugar que le corresponde.


viernes, 24 de octubre de 2008

Sentimientos de metal

Metrópolis (Crítica Cinematográfica)
DIRECTORES: Rintaro.
GUIONISTA: Katsuhiro Ohtomo
BASADO EN EL COMIC: "Metropolis" de Osamu Tezuka
ESTUDIO DE ANIMACIÓN: Mad House
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2001


Un rasgo esencial de la economía de nuestro tiempo (y de la del futuro que sus dueños prevén), es que está construida sobre la idea de competencia, consistente en un esfuerzo de destrucción recíproca mediante el uso de cualquier medio. Paralelamente, las máquinas van sustituyendo al hombre en sectores cada vez más amplios del trabajo. No se cansan, no protestan, no tienen días malos o gripe, y jamás discuten las órdenes de los jefes ni las prolongaciones de jornada. Asombra la preocupación cada vez más creciente de los autores de ciencia ficción por el tema de la humanización de la máquinas, desde Asimov, aquel hombre que firmó decenas de títulos de libros que otros escribían por él, hasta el reciente fracaso "I.A. Inteligencia Artificial" de Spilberg, o el ordenador rebelde de "2001, Odisea en el espacio" de Kubrick. Todos temen a los artilugios metálicos con sentimientos, con pasiones, con capacidad de compasión o de odio, cuando la historia parece que va en sentido contrario, ellos (los dueños del mundo) necesitan hombres-máquina, nunca máquinas-hombre.

Metrópolis, la película japonesa que se estrena estos días, sitúa la acción en una ciudad del futuro vertical y superpoblada, en donde conviven robots y humanos, ambos con parecidas capacidades pero con distintos derechos. Los robots son ciudadanos de segunda categoría y su descontento significa un peligro para los humanos que detentan el poder, así que deciden destruirlos. En relación con lo dicho en la introducción la superioridad de esta película sobre sus antecesoras ("A.I." la más reciente) es que reconoce implícitamente que es una guerra entre seres iguales e intercambiables: unos de metal, otros de carne y hueso, un simple matiz en la diferencia. Hasta el nudo de la trama gira alrededor de del intento por parte de un padre (el antihéroe) de hacer construir un androide que sustituya a su hija muerta (clonación, pero en la ferretería).




Metrópolis es una película de animación hecha con exquisito cuidado. Basada en un cómic de Osamu Tezuka (dibujante pionero y cumbre del manga), el guión ha sido escrito por Katsuhiro Otomo (autor de "Akira") y dirigida por RinTaro (responsable de la serie "Capitan Harlock"), uno de los más brillantes directores del anime japonés y colaborador y discípulo de de Osamu Tezuka. Se han tardado cinco años en su realización.

El relato original, dibujado por Tezuka en 1949, es un homenaje ala película muda (1927) de Frizt Lang del mismo nombre. Como aquella, es una reflexión sobre el poder de los fuertes y la legitimidad de éstos para eliminar a quién no es útil o es peligroso. Pero el argumento coincide en poco más que en la intención crítica y en su desarrollo en una ciudad superpoblada, vertical y fuertemente estratificada. Donde sí hay una plena coincidencia, genialmente reflejada en la película de RinTaro es en el uso de los recursos visuales, en la innovación de la expresión de la imagen para transmitir al espectador el sentimiento inquietante y terrorífico en un Estado de suprema opresión y control.

Si Lang, uno de los más destacados representantes del expresionismo alemán, consiguió en sus películas una verdadera revolución formal, con la utilización de la cámara desencadenada montada en un balancín para conseguir un acercamiento-alejamiento rápido de los encuadres, los decorados desestructurados, la luz-actriz y el uso de recursos teatrales. Es decir, unió la innovación técnica más avanzada a los medios artísticos a pintura y teatro superados en teoría por el cine. En el filme japonés la combinación de las imágenes computerizadas (3D) y la animación tradicional mediante dibujos en 2D es impecable y consiguen el mismo efecto que su inspirador.

Parece que el tema del enfrentamiento entre máquina y ser humano ha afectado a la cinta misma y al género. Los productores de filmes convencionales protestaron airadamente en el Festival de Berlín por el premio otorgado a la película de animación del veterano director japonés de anima Miyazaky, pues veían en esa confrontación una competencia desleal. No se lo tomen a broma, conozco a algún actor que está aprendiendo informática para que, llegado el caso del triunfo de la interpretación virtual, a la hora del casting lo encuentre dentro del ordenador.


jueves, 16 de octubre de 2008

Cacao

Pensamientos impuros

Bajo ese título genérico se reúnen un grupo de artículos sobre temas de actualidad, que fueron publicados en diversos medios de comunicación a principios de la década del dos mil.

Pretendo más una labor de compilación de lo disperso que una recuperación de lo interesante. El tiempo no perdona a nada ni a nadie. Tampoco a las opiniones.


Hay noticias que pasan inadvertidas. Son poco más que una fastidiosa tarea para los maquetadores de los periódicos, pues deben encajar su falta de interés entre las primicias relevantes que son ahora: las declaraciones banales, las bodas escandalosas, las vidas en escaparate de papel cuché. Son noticias importantes para los que nunca leen periódicos; lejanos hombres y mujeres, cuya existencia transcurre, para nosotros, tan inadvertida como las noticias que les afectan.

La U.E. ha autorizado que sea etiquetado como chocolate, cualquier producto comestible de su apariencia, aunque no contenga cacao. Los consumidores de chocolate tendrán que examinar las composiciones declaradas, para que bajo el sabor embozado por artificios no les den grasas vegetales sustituyendo al cacao y sus delicias. Pero el problema no está en la burla a los golosos de Europa, ni estos van a dar un jicarazo como las damas mejicanas del siglo pasado ante la prohibición del obispo Salazar de que lo tomaran en la catedral. No habrá envenenamiento ni motines.

Los afectados son los cientos de miles de trabajadores africanos que viven del cultivo del cacao, principalmente en el África Central. Son países enteros a los que el reparto colonial asignó el papel de proveedores de esa materia prima, lo cual redujo su economía a la precariedad del monocultivo; que ahora, con igual razón que se arroga el que se considera dueño y señor de vidas y haciendas, les van a sacar. La responsabilidad es de las mismas multinacionales de inmaculada apariencia que, sin escrúpulo alguno, intentaron hace unos años introducir las leches maternizadas en el Tercer Mundo; ante la desesperación de la OMS (Organización Mundial de la Salud) que veía como la lactancia materna desaparecía, y con ella uno de los instrumentos de lucha más eficaces contra la mortalidad infantil. La cordura se impuso y la campaña cesó.

Esa misma cordura deberá prevalecer para evitar la aplicación de esta nueva normativa sobre la composición del chocolate. Europa, que invierte millones en colocar barreras a la emigración procedente de esos países, debe saber que su desarrollo es lo único que impedirá una avalancha incontrolada, lo otro es ponerle puertas al viento. El uso del cacao es una de esas medidas, que no solo agradecerán los paladares exquisitos de muchos europeos sino, y eso lo más importante, no privará de recursos a los que los poseen tan escasos para sobrevivir.

Segovia, 28 de marzo del 2000.

viernes, 26 de septiembre de 2008

El poder de la electricidad.

Pensamientos Impuros
Bajo ese título genérico se reúnen un grupo de artículos sobre temas de actualidad, que fueron publicados en diversos medios de comunicación a principios de la década del dos mil.

Pretendo más una labor de compilación de lo disperso que una recuperación de lo interesante. El tiempo no perdona a nada ni a nadie. Tampoco a las opiniones.


El general Pinochet fue liberado, el jueves día 2 de marzo, por el Gobierno del Reino Unido, país en donde el 16 de octubre de 1998 había sido detenido siguiendo una orden de búsqueda internacional dictada por la Justicia española. Sometido a un proceso de extradición de complejos avatares jurídicos, impuestos por las presiones del Estado Chileno y sus alíados . Ha sido puesto en libertad aduciendo su precario estado de salud, que le impedía ser juzgado. Los informes médicos presentados por el ministro inglés de interior Straw y filtrados por el ministerio de Exteriores español (con un descaro que avergonzó a los medios jurídicos de todo el mundo), describían a un enfermo casi terminal, con sus facultades psíquicas totalmente disminuidas e incapaz de articular cualquier respuesta coherente, en consecuencia imposibilitado de defenderse ante un tribunal. Era un hombre viejo y abatido, al borde de la demencia; trasladado, como un objeto inerme, sobre una silla de ruedas, la cabeza ladeada dispuesta al babeo seguro.

Fueron veinticuatro las horas que duró el viaje desde Inglaterra a Chile. En ese corto espacio de tiempo se produjo el milagro. Cuando Pinochet descendió del avión en Santiago de Chile era un hombre totalmente distinto del que reflejaban las últimas imágenes de su cautiverio. Sonriente se levantó de la silla de ruedas, rechazó el apoyo que le brindaban sus acompañantes, con paso firme para sus ochenta y cuatro años se dirigió y les habló con soltura a los jefes militares que acudieron a recibirle . Era el jefe impartiendo órdenes, a unos devotos subordinados. Completó el espectáculo: el despliegue bélico. Con unidades especiales en ropa de combate, la cara tiznada y armamento de guerra.

El vuelo rasante sobre el palacio presidencial de la Moneda del helicóptero que lo trasladaba al hospital. La desobediencia de los mandos militares a las autoridades civiles dandole un recibimiento con rango de Jefe de Estado, asemejaban más la llegada de Pinochet a una toma de poder, que al regreso de un convicto.

En esta milagrosa curación parece que tuvo mucho que ver la electricidad. Desde el comienzo de su invención se le dio a esa energía poderes curativos para la demencia. Pero en este caso parece que no fue aplicada con el mismo método ni con similar resultado. En Alguien voló sobre el nido del cuco, Jack Nicolson, también fingidor de locura como el general, recibe una descarga por la que se convierte en el personaje que interpreta. Pero la electricidad que curó al general era de otra naturaleza , era la de Endesa , la macro empresa eléctrica española privatizada por Aznar. Y que con sus multimillonarias inversiones en la chilena Enersis, veía que el asunto Pinochet ponía en peligro la rentabilidad del capital invertido. El 29 de abril del año pasado el presidente de la mencionada compañía, el ex ministro del interior Rodolfo Martín Villa, declaraba que “el tratamiento que estamos recibiendo del Gobierno de Chile está poniendo en peligro una inversión comprometida de más de 700.000 millones de pesetas y este proceso esta fuertemente contaminado por factores políticos...especialmente el caso Pinochet. Se debe buscar un acuerdo extrajudicial.” Y se buscó.

Según denuncia la prensa inglesa y desmienten los gobiernos acusados. España, Chile e Inglaterra hicieron un pacto por el cual propiciarían la salida del general del Reino Unido ya que la muerte de éste en Europa lo convertiría en un héroe, se justificaron. La escenificación fue perfecta. Un siquiatra chileno se desplazo a Londres y adiestró al detenido en la simulación de los síntomas. Se habló de un empeoramiento de su salud, y se emprendió una campaña de propaganda sobre las razones humanitarias ( ya saben esas por las que se bombardea a los civiles en Yugoslavia o en Sudán) que impedían el juicio de un incapaz. Por parte española Martin Villa hacía de puente con los chilenos en el deseo de acelerar la solución final. Que se retraso un poco, por el excesivo respeto a los formalismos de los ingleses.

Cuando vieron partir a Pinochet respiraron aliviados en los tres países. Pero no contaban con una curación inmediata, más bien tenían planeada y pensada una recuperación lenta que tuviera a Pinochet apartado y a ellos libres de las críticas. Con la hipocresía ensayada en estos quinientos tres días de detención , manifestaron que se había ido a su pesar, que habían sido obligados a soltarlo. Pero liberaban, argumentaron, a un viejo al que la reclusión había herido de muerte.

La “resurrección milagrosa” estropeó sus planes.

Frei, el presidente saliente de Chile, y el recién elegido, el socialista Ricardo Lagos, claman ahora contra la actitud de Pinochet. Cuando ellos fueron quienes más presionaron para su puesta en libertad. Ven un ejercito que no dominan y que bajo la influencia clara de Pinochet impone la libertad vigilada de la democracia chilena. Matutes , Martín Villa y Aznar estaban felices con su eléctrica salvada y salvadora. Ahora dudan entre explicar a su país su papel en la liberación de un hombre a todas luces peligroso, o echarle la culpa a los otros que pueden si se enfadan decir la verdad.

En Chile la vida política gira otra vez alrededor del dictador. El ministro de Defensa pide explicaciones a los cuatro generales en jefe del ejercito sobre su asistencia al recibimiento. No se las dan. El Magistrado Guzmán inicia un proceso de desafuero contra él (suspensión de inmunidad) y pide un reconocimiento médico para saber si puede ser imputado. Parece que cuando oyó la noticia se echo a reír. Ricardo Lagos exige que no vaya a su toma de posesión pero como vaya no sabe que hará...

El juez Garzón calculó todos los recursos legales que lograrían el procesamiento de Pinochet. Los preparó concienzudamente para evitar su escapatoria, pero se olvidó del poder de la electricidad, y ese poder fue el que hizo libre y curó a Pinochet. ¡Pobre Pueblo Chileno, que cara paga la luz!

Segovia, 7 de marzo del 2000

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Olvidar para vivir.

El pianista. (Crítica Cinematográfica)
DIRECTOR: Roman Polanski
GUIONISTA: Ronald Harwood
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2002




En Varsovia, en un estudio de radio, un hombre interpreta a Chopin. Se oyen explosiones. Tiemblan las ventanas. La cabina de control de sonido queda desvastada. El pianista continúa tocando, se niega a seguir a los técnicos que huyen. Hasta que el cristal que aísla el estudio estalla. La realidad interrumpe la música y el hombre se disuelve en la multitud. La película comienza con una bella secuencia que resume la historia y el carácter del personaje.

Dirigida por Roman Polanski y ganadora de la Palma de Oro del Festival de Cannes del año 2002, “El pianista” se apoya en las memorias del pianista judío polaco Szpilman para abordar los terribles sucesos acaecidos en el gueto judío de Varsovia durante la ocupación nazi. La cámara usa la mirada desvalida del músico para describir aquellos episodios históricos donde la crueldad humana llegó a unos límites inimaginables.

Polanski que sufrió en su niñez una experiencia paralela en el gueto de Cracovia, siempre se había negado a tratar este tema en el cine. Incluso rechazó la oferta de Spielberg para dirigir “La lista de Schindler”. ”En el momento que se me propuso”, declaró, “consideré que los sucesos estaban muy cercanos a mi… Tal vez el motivo era otro: necesitaba contar mi propia experiencia, pero era incapaz de hacerlo. Cuando leí las memorias de Szpilman me vi totalmente reflejado, él contaba lo que yo vi y creí no ver”.

El pianista es separado de su familia por la policía judía y salva la vida gracias a un oficial alemán (Thomas Kretschmann) admirador de su música.

Roman Polanski tardó mucho en hallar al actor que interpretaría a Wladyslaw Szpilman: “Cuando vi algunas películas de Adrien Brody, no vacilé, era el pianista”.

Polanski refleja en un estilo clásico y lineal, alejado de su cine anterior, los sentimientos de una víctima, un músico reducido al silencio, que asiste a los acontecimientos amnésico y paralizado ente lo que ve, como si el dolor lo ausentara del lugar donde está obligado a vivir.



Como curiosidad podéis escuchar la canción que Jorge Drexler compuso en el 2005 basándose en la misma historia aquí.